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Cosmología ArekhianaPlanos de Existencia

Introducción

En el universo existen diferentes planos de existencia. Estos representan distintos niveles de la realidad, algunos paralelos entre sí, que albergan una inmensa variedad de criaturas y entidades. Cada plano está regido por sus propias leyes, vibraciones y principios espirituales, conformando mundos separados que, en ocasiones excepcionales, pueden llegar a conectarse entre sí.

Mapa de los Planos

Regiones de Arekhar

Planos de Existencia

Plano Material

Es la realidad en la que habitan los seres naturales de Arekhar. En este plano, las distintas especies han levantado enormes ciudades, monumentos, fortalezas y civilizaciones que han marcado el curso de la historia.

El Plano Material se rige por las leyes físicas y mágicas conocidas. En él conviven especies naturales, sobrenaturales y mágicas, todas sujetas a las mismas reglas que gobiernan la existencia, estableciendo los límites de la vida, la muerte y la convivencia entre los pueblos.

El Limbo

Un inmenso desierto de dunas grisáceas que cambian constantemente con la fuerza del viento. Es un viento extraño: no empuja el cuerpo de quienes lo atraviesan, pero sí hace ondear sus vestimentas como si quisiera recordarles que el tiempo aún transcurre.

En el Limbo nunca existe el día ni la noche. Una tenue luz, distante y sin un origen aparente, ilumina permanentemente el paisaje. Sobre el cielo se extienden enormes auroras boreales que jamás desaparecen y, a lo lejos, es frecuente distinguir siluetas caminando en dirección opuesta. Sin embargo, cuando alguien intenta alcanzarlas, estas simplemente se desvanecen.

Es aquí donde Bjorg, Guardián de la Vida y la Muerte, juzga el alma de todos los mortales.

  • Si durante su vida una persona actuó con honor, bondad y dejó un legado digno de ser recordado, Bjorg le concede dos caminos: reencarnar en el Plano Material o ascender al Plano Superior para convivir con los Guardianes y los Primeros que habitan allí.
  • Si, por el contrario, sus acciones estuvieron guiadas por la maldad, la crueldad o el egoísmo, su condena consiste en vagar eternamente por el Limbo. Sin alimento, sin refugio y sin otra compañía que el peso de sus propios pensamientos, el alma permanece perdida por toda la eternidad.

Plano Superior

El Plano Superior es el hogar de los Guardianes que no permanecieron entre los mortales tras la creación de Arekhar. También es el destino de Los Primeros, quienes, al abandonar definitivamente su forma mortal, fueron juzgados por Bjorg y conducidos hasta este reino divino.

El plano adopta la apariencia de una inmensa masa de tierra suspendida sobre el cosmos, semejante a una isla de dimensiones inconcebibles. En todas sus direcciones se extienden océanos infinitos cuyos bordes desembocan en gigantescas cascadas que caen hacia el vacío, formando interminables columnas de agua que atraviesan el firmamento y se pierden entre las estrellas.

Su superficie está cubierta por extensos prados, montañas, valles y ríos cristalinos que recorren el paisaje. Dispersas a lo largo del territorio se alzan las fortalezas de los Guardianes, cada una concebida como el hogar de su creador y de las especies nacidas bajo su protección.

Todos los Guardianes poseen un dominio dentro del Plano Superior: Tribak, Memron, Oaghmar, Kragna, Uishvajhy, Kutzakel, Bjorg y Orwhn. Cada fortaleza refleja la esencia de su Guardián, manifestando físicamente su naturaleza, su poder y los conceptos que representa. Incluso los dominios de Bjorg y Orwhn, quienes no dieron origen a una especie propia, permanecen impregnados de su presencia. En ellos, cada muro, cada salón y cada detalle arquitectónico transmite la armonía, la magia, la luz o la oscuridad de su creador, dejando claro que aquellos lugares pertenecen únicamente a ellos.

Fortalezas de los Guardianes

Fortaleza de Tribak

Una inmensa estructura de mármol blanco, oro y madera de fresno. La fortaleza cuenta con pequeños soles flotantes que iluminan cada habitación y recinto, proyectando una cálida luz sobre sus amplios salones. Placas doradas adornan las paredes, talladas con las hazañas y aventuras que Cimara y Efesaahr vivieron durante su paso por el Plano Material.

Jardines cuidadosamente mantenidos rodean la fortaleza, donde árboles frutales y flores permanecen siempre en plena primavera. El ambiente transmite paz, esperanza y calidez, convirtiendo el dominio en un refugio para quienes dedican su existencia al bien.

En la fortaleza jamás existe la noche. Los pequeños soles nunca se apagan y la oscuridad no puede manifestarse en ningún rincón del dominio.

Actualmente, Cimara y Efesaahr conviven en la fortaleza junto a Tribak.

Fortaleza de Memron

Grandes torres de piedra negra y hierro se elevan al pie de un gigantesco volcán activo. Desde su cráter desciende un inmenso río de lava que rodea el frente de la fortaleza, cruzado únicamente por un robusto puente levadizo de acero ennegrecido.

El interior está compuesto por enormes fraguas, talleres y salones reforzados con vigas de hierro y placas de acero. Gigantescos braseros iluminan cada estancia mientras el humo de las forjas escapa continuamente por las rejillas exteriores. El sonido del metal golpeando el yunque resuena por todo el bastión.

El sonido de martillos forjando metal nunca cesa. Incluso cuando no hay nadie trabajando, el eco de la creación continúa resonando eternamente entre sus muros.

Takhhamakar, en completa soledad, custodia y administra la fortaleza de su dios.

Fortaleza de Oaghmar

Una inmensa montaña de roca maciza completamente excavada en su interior. Gigantescos salones, galerías, torreones y balcones fueron esculpidos directamente sobre la piedra, combinando mármol gris, cobre, bronce y hierro en una arquitectura monumental.

Ascensores de enormes engranajes conectan los diferentes niveles de las profundidades con las salidas abiertas en las alturas de la montaña. Cada cámara refleja la fortaleza, resistencia y permanencia de la propia tierra.

La montaña es mucho más grande por dentro que por fuera. Ningún mapa logra representar la totalidad de sus galerías, pues el dominio siempre ofrece un nuevo camino hacia sus entrañas.

Mordhaim y Ushu custodian la fortaleza desde las profundidades del dominio.

Fortaleza de Kragna

Una inmensa fortaleza construida con mármol negro, ónix pulido y cristal oscuro, envuelta bajo un cielo de eterna noche donde miles de estrellas permanecen inmóviles. Altas columnas sostienen salones apenas iluminados por lámparas de cristal violáceo, mientras cortinas de seda negra dividen habitaciones cuyos límites parecen cambiar constantemente.

Pasillos ocultos, puertas secretas y escaleras invisibles conectan sectores que únicamente se revelan cuando la diosa así lo desea. Jardines de flores negras y estanques de agua inmóvil reflejan cielos diferentes al que cubre la fortaleza.

Ningún visitante puede recordar con exactitud el camino que ha recorrido. Los secretos permanecen ocultos incluso para quienes creen haberlos descubierto.

Sahii, la primera Aggir, custodia el dominio de Kragna.

Fortaleza de Uishvajhy

Más que una fortaleza, su dominio es una inmensa ciudad abierta integrada con la naturaleza. Torres de madera viva emergen entre árboles colosales, mientras puentes colgantes unen plataformas construidas sobre riscos y gigantescas raíces.

Ríos cristalinos atraviesan el paisaje y senderos de tierra serpentean hacia horizontes que parecen no terminar jamás. El viento sopla constantemente entre las construcciones llevando consigo aromas de bosques, montañas y praderas lejanas.

Ninguna puerta permanece cerrada y ningún viajero es obligado a permanecer en un mismo lugar.

Arakay, la primera Hassak, recorre incansablemente los caminos del dominio, protegiendo la libertad de quienes llegan hasta él.

Fortaleza de Bjorg

Su fortaleza es probablemente la construcción más simple y equilibrada de todo el Plano Superior. Muros de piedra gris clara, columnas idénticas y pasillos perfectamente simétricos conforman una arquitectura sobria, donde ningún elemento sobresale por encima de otro.

No existen adornos innecesarios, riquezas ostentosas ni símbolos de superioridad. Todo posee un propósito y ocupa exactamente el lugar que le corresponde.

Los jardines muestran árboles jóvenes junto a otros completamente secos; flores que nacen al lado de hojas marchitas; fuentes donde el agua brota mientras otra desaparece. La vida y la muerte conviven con absoluta naturalidad, sin imponerse una sobre la otra.

Fortaleza de Orwhn

Una colosal fortaleza semisumergida en un océano negro e inmóvil, donde enormes estructuras de piedra parecen haber permanecido bajo el agua durante incontables milenios. Murallas derruidas, torres inclinadas y salones parcialmente colapsados forman un laberinto de corredores húmedos cubiertos por algas oscuras.

Tentáculos vivos emergen lentamente desde los cimientos, reptando entre las grietas de la construcción como si la propia fortaleza respirara. Antiguas runas protectoras, hoy quebradas y deformadas, aún emiten un tenue resplandor azul verdoso entre los muros destruidos, mientras glifos profanados cubren puertas que jamás debieron abrirse.

En las profundidades más oscuras pueden distinguirse enormes ojos observando desde la penumbra antes de desaparecer nuevamente. Las distancias jamás permanecen iguales. Un corredor puede medir unos pocos pasos o extenderse durante kilómetros, y quien se pierde en sus pasillos corre el riesgo de no encontrar nunca la salida.

La fortaleza no es custodiada por ninguna criatura. El propio dominio rechaza, enloquece o consume a quienes se internan demasiado en él.

Fortaleza de Kutzakel

Una inmensa estructura construida con cristal y metales desconocidos. Sus torres parecen existir en diferentes momentos del tiempo de forma simultánea: algunas muestran el desgaste de miles de años, mientras otras parecen recién terminadas, aunque formen parte del mismo edificio.

Escaleras que cambian de dirección, corredores que regresan a su punto de origen y enormes relojes astrales suspendidos en el vacío decoran la fortaleza. A través de gigantescos ventanales pueden observarse fragmentos de otros planos, distintas épocas y acontecimientos separados por siglos.

Runas arcanas cubren cada superficie del recinto formando complejos patrones que estabilizan el tejido entre dimensiones. Bibliotecas infinitas resguardan conocimientos sobre magia, tiempo y realidades aún inexistentes.

El tiempo nunca transcurre de forma uniforme. Dos individuos pueden separarse durante unos instantes y reencontrarse sintiendo que han pasado segundos, años o incluso siglos, aunque ambos hayan permanecido siempre dentro del mismo dominio.

El Sammus-Rem y los Igrits conviven en la fortaleza, dedicando su existencia a preservar el equilibrio temporal y custodiar los secretos del poder mágico.

Plano Espiritual

Una reversión de Arekhar apenas unos días después de que los Guardianes migraran al Plano Superior. La tierra en sí, despoblada totalmente de edificaciones o tribus, pero perfectamente verde y llena de vida, como Bjorg se la entregó a las primeras generaciones de mortales. La diferencia principal es que en este plano todo parece incorpóreo, tenuemente brillante y brumoso.

Los habitantes del Plano Espiritual, son todas aquellas almas que han decidido, por algún motivo, no reencarnar o en su defecto, posponer su reencarnación. También coexisten allí las que fueron a parar al Plano Superior y decidieron irse de allí. El tránsito desde este plano le permite a uno llegar desde el Plano Superior y moverse hacia El Limbo, pero jamás hacer el recorrido de vuelta. Una vez que abandonas uno, no se puede volver uno sobre sus mismos pasos.

Plano de la Sombra

Este mismo es parte de Arekhar en sí, y coexiste con nuestra realidad material, pero tiene diferentes reglas. Es un plano que solo está construido por la oscuridad que el mundo proyecta, por una bruma constante y donde no hay sol, pero si una luminancia leve que se despliega en lo alto de los cielos, sin centro, solo orbitando de forma entrópica, creando largas y densas sombras, dependiendo de la naturaleza desconocida de esa luz menguante. En este plano habitarían todas las criaturas que quisieran esconderse de los ojos de los demás, y los secretos que quisieran llevarse consigo.

Al tratase de un plano donde todo parece ser incorporeo, lo que no lo es originalmente, se siente notablemente afectado. Un ser del Plano Material puede viajar por el plano de la sombra libremente, pero hacerlo de forma regular y descontrolada, puede traer consecuencias:

  • Perder su propia sombra es la primera de ellas.
  • Dormir y desperarse en el Plano de las Sombras es otra.
  • Y volverse una sombra en si, es la ultima y mas perturbadora de todas las consecuencias.

Plano Solar

Un mundo totalmente opuesto al Plano de la Sombra, parte del mismo mundo de Arekhar, donde la luz ilumina cada recoveco del planeta y donde conviven criaturas celestiales, portadores del amanecer y el fuego del sol, hijos en su mayoría del Guardián Tribak, y donde algunos mortales buscan algún día llegar para recibir el favor del mismo y ser su Campeón.

Al igual que en el Plano de la Sombra, todo lo que pasa por él pero no pertenece al plano se ve afectado, si se hace de forma descontrolada.

  • Un resplandor o contorno luminoso recubre a la persona que aparece en primera instancia.
  • Luego la piel se vuelve transparente y brillante, luminiscente. Boca y ojos pueden llegar a iluminar como lámparas al abrirse, produciendo casos de ceguera temporal.
  • Volverse un ser del Plano Solar, abandonando la naturaleza material y volviéndose un foco de luz flotante e incorpóreo sin conciencia, en las últimas instancias.

Plano elemental

Se trata de una serie de islas flotantes de grandes dimensiones, en un mar de esencia mágica, conectadas por ríos elementales de diversos tipos, donde, si bien algunas de estas islas tienen elementos básicos más marcados, con el agua, la tierra, el fuego o el aire, la entrópica energía del Dominus que coexiste con todas las cosas hace que muchas zonas sean mezclas bruscas de esos elementos básicos, creando todo tipo de biomas y fusiones caóticas, mutando constantemente, y creando grandes depresiones de terreno, el cual parece estar constantemente cambiando.

Las escasas criaturas que allí conviven, son personificaciones elementales de las diversas especies de Arekhar, que, dependiendo de su origen, pueden llegar a tener mayor o menor poder sobre las demás. Algunas regiones parecen congregar comunidades:

Islotes de roca incandescente, nubes rojas y lluvia de cenizas, donde Mahans y Morgs de piel color cobriza y barbas de fuego, forman grandes fortalezas.

Grandes montañas rocosas, cascadas de fango, tormentas de tierra y granizo de grava, donde Grogs grises, con cuerpo de roca, tienen tribus dispersas por todo el territorio, viviendo en cuevas y chozas.

Inmensos mares, con islas de hielo, cascadas y lluvias torrenciales, se extienden en un territorio donde Kutaes con escamas y colas, como peces, aprovechan los arrecifes de coral para levantar atractivas y brillantes construcciones.

La convivencia de estos seres organizados se ve interrumpida esporádicamente por Edras de las tormentas que cabalgan las nubes lanzando rayos desde sus manos, o verdes Kanis que despiden nubes tóxicas de gases malolientes y venenosos, como tantas otras entidades nómades de diversos orígenes que prefieren mantener la naturaleza entrópica y caótica del plano elemental.

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